05 mayo 2008

Como agua de mayo

Adiós al karma. La tercera entrada que dedico al asunto me vale para zanjarlo. No al karma, no a la reciprocidad, no al "haz cosas buenas y cosas buenas pasarán". Seguir creyendo en él sería un auténtico suicidio.

En algo menos de un mes me han engañado unas cuantas veces en la búsqueda de piso, me he dormido lo suficiente como para llegar tarde al trabajo, me he hecho un esguince, se me ha llenado la boca de llagas, una muela del juicio (que lleva saliéndome desde los 14) me ha dado más quehacer que nunca, se me ha inflamado la garganta... vamos, que sólo me ha faltado hacerme socio del Atleti.

¿Cómo voy a creer en el karma? Vamos, no he sido el empleado del mes en "buenas acciones", pero tampoco me he dedicado a degollar niños inocentes durante los últimos 30 días. Adiós al karma, pues. Lo metafísico, para más tarde.

4 comentarios:

dijo...

vaya mesecico, como para creer en el karma jejejej
Saludos!

Anónimo dijo...

Quizá no se trate del karma, si no de la perspectiva.
Aunque parezca increible el inframundo es, a veces, lo mejor que el nuevo día puede regalarnos...

Eva Rodríguez dijo...

En estos momentos comparto tu sufrimiento en la búsqueda de pisos.Odio los anuncios de alquiler, en especial los que añaden como coletilla "ideal para estudiantes". ¿Ideal para estudiantes? Pues si es ideal para estudiantes no me intentes cobrar 1000 eurazos al mes!

Vicente García dijo...

Si usas el karma en beneficio propio no funciona, es como pisar una mierda a posta, no trae suerte, lo único que trae es olor a ...mierda( sin ir mas lejos). Tienes que ser bueno sin esperar nada a cambio. Pronto veras que lo único que ocurre es que serás mejor persona, pero nada más, por que el mundo te seguirá tratando a patadas, eso si, puedes dejar de creer en el Karma, y empezar a creer en el cielo, por que tendrás ganada una pequeña parcelita en él, (quizás sea la solución a tus problemas habitacionales) pero bueno, no dejes de creer, es la única forma de seguir tirando con un poco de alegría y esperanza. un abrazo.